Comprar entradas

El Palacio de Invierno de San Petersburgo

El Palacio de Invierno es la residencia ceremonial principal de los emperadores rusos y el corazón del Museo del Hermitage. Este edificio colosal de barroco isabelino da a la Plaza del Palacio y al malecón del río Nevá, y define la imagen del centro de San Petersburgo.

Arquitectura y aspecto

El palacio actual es el quinto construido en el mismo sitio. Lo levantó para la emperatriz Isabel el arquitecto Bartolomeo Francesco Rastrelli entre 1754 y 1762. Es barroco en su versión más exuberante: columnatas en dos niveles, abundante estuco, marcos de ventana ornamentados y un desfile de estatuas y jarrones a lo largo del techo. Cada fachada está dibujada de manera distinta, y las columnas se agrupan y se separan creando un rico juego de luz y sombra. El frente verde y blanco con dorados sigue siendo uno de los símbolos de la ciudad.

Adentro, el barroco de Rastrelli convive con interiores neoclásicos posteriores: la gran Escalera de Jordán fue concebida como una «entrada triunfal al imperio», y tras el incendio del siglo XIX las salas fueron redecoradas por los mejores arquitectos de la época.

Por qué se construyó

El palacio se diseñó como la residencia de invierno de la corte — de ahí el nombre. Rastrelli no creó una simple vivienda sino un escenario para las ceremonias del imperio: salones de gala, salas del trono, una iglesia palaciega. Tras Isabel, la obra se completó bajo Catalina la Grande, que empezó la colección del museo justo al lado, en el Pequeño Hermitage.

Qué hay adentro hoy

Hoy el Palacio de Invierno alberga los interiores de gala y las pinturas más importantes del Hermitage:

Oriéntate por número de sala con el plano del museo.

El palacio en la historia

El Palacio de Invierno fue testigo de momentos clave. El devastador incendio de 1837 consumió los interiores en pocos días, dejando solo los muros; se restauraron en pocos años bajo el arquitecto Vasili Stásov. En 1917 sesionó aquí el Gobierno Provisional, y en octubre el palacio fue tomado durante la insurrección — un episodio que se volvió símbolo de la revolución; poco después el edificio pasó al museo. Durante el sitio de Leningrado en la Segunda Guerra Mundial sufrió bombardeos, pero la colección — evacuada a los Urales — se salvó, y en las paredes quedaron colgados los marcos vacíos esperando el regreso de cada cuadro.

Por qué importa

El Palacio de Invierno no es solo la sede de un museo: es un símbolo de la Rusia imperial. Durante más de siglo y medio fue la residencia oficial de los zares, el escenario de las ceremonias de la corte y de los grandes hechos del imperio. Recorrer sus salones es atravesar la historia rusa — del barroco de Rastrelli y las salas neoclásicas reconstruidas tras el incendio, hasta los cuartos donde terminó la monarquía en 1917. Hoy el edificio y el arte que contiene son inseparables: el palacio es, en sí mismo, la pieza más grande del Hermitage.

Visitar el palacio

El Palacio de Invierno se visita con la entrada general del Hermitage (≈ USD 8); no existe un boleto aparte «solo para el palacio». La ruta de el Hermitage en un día recorre precisamente sus salones de gala, y en horarios está el detalle de días y horas.

Preguntas frecuentes

¿Quién construyó el Palacio de Invierno y cuándo? El arquitecto Rastrelli, para la emperatriz Isabel, entre 1754 y 1762, en estilo barroco.

¿Cuántas salas tiene? Unas 1,500; buena parte de los salones de gala y salas de museo está abierta al público.

¿El Palacio de Invierno y el Hermitage son lo mismo? El Palacio de Invierno es el edificio principal del complejo del Hermitage, que incluye también el Pequeño, el Gran y el Nuevo Hermitage y el Teatro del Hermitage.

¿Qué pasó con el palacio en 1837? Un gran incendio destruyó los interiores; el edificio se restauró en pocos años conservando su aspecto anterior.

Este es un sitio informativo no oficial. La disponibilidad de las salas cambia — confirma los detalles en el sitio web oficial del museo.